Con esta medida, la R.A.E. (Real Academia Española) pretende aportar su granito de arena a la marca España, esa que pretende convertir nuestro país en la mejor y mayor cueva de ladrones del planeta.
Con el lanzamiento de este nuevo diccionario de castellano delictivo, la RAE pretende instruir en el uso adecuado del idioma a los extranjeros que quieran viajar a España con fines delictivos, para potenciar más, si cabe, un sector en el que nuestro país es destacado líder mundial, el de la delincuencia organizada. Lo que se pretende con este lanzamiento y otras medidas ya promulgadas con anterioridad, no solo es incrementar ese liderazgo si no también barrer a la posible la competencia, que ya está bajo mínimos en estos inmejorables momentos para la delincuencia organizada de nuestro país.
La RAE espera que este lanzamiento del nuevo diccionario del español delictivo y conflictivo (que así se denominará) cause solo beneficios al país, ya que se ha tomado la oportuna medidas preventiva de acordonar la zona de lanzamiento en el momento del mismo para evitar eventuales daños que, sin duda, podrían causar a un hipotético transeúnte que le cayese en la cabeza el nuevo diccionario lanzado, como corresponde a un tocho de esas dimensiones. Como buen lanzamiento que se precie, será realizado en Cabo Cañaveral, a pesar de que allí se habla más bien poco castellano , la zona es excelente para la captación de posibles lectores delictivos. Además, desde el fin de las misiones de los transbordadores espaciales, el centro de lanzamiento Kennedy está casi tan infrautilizado como el aeropuerto de Castellón, y antes que regalárselo a los chinos, la Nasa prefiere realizar este tipo de lanzamientos de libros, revistas, CDs, DVDs, y hasta hojas parroquiales, que son muy malas de lanzar por su poca consistencia y peso. Y es que lanzar este tipo de productos requiere muchísima menos inversión que lanzar un transbordador para ponerlo en órbita.
Cabo Cañaveral. En la parte inferior se aprecia al operario de la RAE efectuando el lanzamiento del nuevo diccionario
Irresponsables del Ministerio de Hacienda, han subrayado lo acertado de esta medida, y se han congratulado de que la misma vaya en consonancia con su amnistía físcal a los chorizos y demás embutidos patrios, y también con la norma del Ministerio del Interior (donde habita la belleza) de facilitar los papeles de la nacionalidad española a todo aquel extranjero chorizo que compre bienes inmuebles en el territorio nacional. Da igual de donde venga el dinero utilizado. Los mismos irresponsables del Ministerio de Hacienda también han recalcado lo bien que vendrá el lanzamiento de la RAE para estimular la competencia con las organizaciones criminales nacionales, competencia de la que, como siempre, saldrán beneficiados los muchos consumidores de productos y servicios ilícitos que hay en nuestro país.
Al parecer, los únicos que no ven con tan buenos ojos este lanzamiento y las demás medidas para la importación de chorizos, son los los propios chorizos nacionales, esto es, los partidos políticos, centrales sindicales, patronal de la banca y demás organizaciones criminales de alta y baja intensidad que integran el sindicato del crimen español, que reunidos en la Junta de Portavoces del Congreso, se manifiestan preocupados y molestos por el intrusismo profesional que estas medidas pueden acarrear y es que consideran que «si al incremento de organizaciones criminales que ya operan en España, se le suman todas las que puedan llegar atraídas por tan atractivas medidas, y se le suma también el hipócrita clima anti-chanchullos que emana de cierta prensa de moda, va a ser muy difícil que el pedazo de pastel que toque a cada organización delictiva apenas cubra los costes de las mordidas y untadas de los negocios turbios llevados a cabo».
Como medida complementaria, y para incentivar la llegada de chorizo importado, como por ejemplo el chorizo criollo, el diccionario de la RAE del español conflictivo y delictivo, se repartirá de manera gratuita en los centros de internamiento de extranjeros y se incluirá en el kit básico de supervivencia que se entrega a los refugiados que entren en España, dado que, como recientemente ha demostrado científicamente el Gobierno de España, con los refugiados y la inmigración, también viene la delincuencia.
Veamos ahora varios entradas de este diccionario conflictivo y delictivo proporcionadas por la RAE para ilustrar la presentación del mismo:
FARDO: Bulto, paquete. Pero no se debe usar nada más que cuando se refiere a un paquete de drogas u otros estupefacientes
DELINCUENCIA: jerarquía de la organización económica de los partidos políticos, patronal bancaria u otras organizaciones criminales como las centrales sindicales o la patronal española.
CHANCHULLO: palabra de origen chino, que significa «negocio de mafiosos». En otras versiones más clásicas del chino, significaba «la actividad económica más rentable»
TURBIO: color que es propio del chanchullo original
ENTRAMADO: lío accionarial de empresas montado para ocultar negocios turbios y chanchullos variados.
CHORIZO: embutido especializado en la actividad económica de apropiación indebida que le proporciona pingües beneficios.
No entiendo yo mucho eso de que algunas personas huyan de los pesimistas por considerarlos cenizos o portadores de mal augurio. Quizás, en el fondo, lo que busquen es huir de si mismos, porque creo sinceramente que el hombre es pesimista de nacimiento, por naturaleza, congénito.
¿En que me baso?. Os lo explico en las siguientes líneas.
Ya en la más tierna infancia el ser humano demuestra su pesimismo innato cuando en el patio del colegio, pregunta a los demás niños «¿cuántos cromos te faltan?» de una determinada colección. Digo yo, que de ser optimistas de nacimiento, preguntaríamos «¿cuantos cromos tienes?» y no cuantos te faltan, lo que demuestra que damos prioridad a la vertiente negativa de la cuestión
Lo mismo nos ocurre unos pocos años más tarde cuando ya somos conscientes de la importancia de las notas académicas y preguntamos a nuestros compañeros de clase «¿Cuantas has suspendido?» inclinándonos de nuevo por el lado negativo en lugar del positivo «¿Cuantas has aprobado?»
También desde pequeños preguntamos «¿cuanto cuesta?» algo que nos interesa. El verbo costar denota esfuerzo lo cual refleja que el valor de las cosas viene dado por el lado negativo que representa obtenerlas, que es el esfuerzo que hay que realizar para conseguirlas, y despreciamos el lado positivo que es el disfrute o satisfacción que se obtendría al disponer de esa cosa. De no ser negativos por naturaleza, como yo propugno, deberíamos preguntar «¿cuanto se disfruta?» con algo y no cuanto cuesta ese algo.
Cuando nos vamos haciendo mayores y nos pica el deseo por el sexo y lo hemos concretado en alguien en particular, mentalmente lo habitual es que nos digamos a nosotros mismos esa frase tan pesimista de «el no ya lo tienes» para animarnos, envalentonarnos y atrevernos a hacer la correspondiente proposición. A los que se dicen a sí mismos «es pan comido» (optimistas) la sociedad les tacha de fantasmas o creídos.
El lado negativo está presente siempre. Por ejemplo cuando se habla de sucesos, ya se les asocia por naturaleza el matiz negativo: los sucesos son siempre malos, aunque por su significado no debería ser así, pues por su etimología un suceso puede ser bueno, Este matiz negativo que acompaña siempre a la palabra suceso, se ve complementado con el nombre más concreto que se les da: accidentes, catástrofes o desastres y luego por norma general se toma como magnitud, para medirlos o hacer un ranking, su gravedad (también matiz negativo) y para cuantificar esta (la gravedad), se contabiliza el número de muertos y/o heridos producidos. De no ser pesimistas congénitos, podríamos llamarles asépticamente sucesos y podríamos cuantificarlas al modo inverso, midiendo el número de personas vivas e ilesas que han producido. Por ejemplo, en el hundimiento del Titanic de ser optimistas, no hablaríamos de 1514 muertos si no de 710 vivos. Así, este hundimiento ocuparía un lugar muy distinto en el ránking de sucesos, pasando incluso de ser considerado uno de los peores acaecidos a uno de los mejores si se considerase solamente el número de supervivientes (optimismo puro y duro). Es la eterna cuestión de la botella medio llena o medio vacía, que en el caso del Titanic, por razones obvias, debería ser medio llena (por llenarse, se hundió, de estar vacío, no se hundiría)
En economía sigue muy presente nuestro «gen negativo» generalizado, pues por ejemplo se mide el número de parados en un momento dado y no el número de personas trabajando en ese mismo momento. Se mide la deuda pública o el déficit público en lugar de medir la inversión pública o los logros como sociedad.
En medicina, en lugar de medir las personas salvadas por una vacuna o un medicamento concreto, se miden los muertos o contagios que causaba la enfermedad que cura esa vacuna o medicamento. Pesimismo puro y duro.
En la filosofía de vida de cada uno, individualmente y en el interior de cada cual, los retos y los cambios generalmente asustan o por lo menos intimidan, pues nadie se pone a dar saltos de alegría por tener que afrontar un reto. No es más que el reflejo del negativismo que impera en el ser humano, porque, no olvidemos que al optimista que exterioriza y alardea de lo fácil o «chupao» que le va a resultar el reto o cambio en cuestión, rápidamente la sociedad lo tacha de pedante, chulo o fantasma. Lo cual demuestra que rechazamos al optimista insultándole y consideramos normal a quien es pesimista por los riesgos que propone el reto o cambio que hay que asumir, es decir, consideramos normal a un realista bien informado, que es la definición clásica de pesimista, mientras que al fantasma que lo vé «chupao» consideramos que aun pudiendo ser realista, no está suficientemente informado de las consecuencias y riesgos que acompañan al mencionado reto.
Y en este punto agrego algo, normalmente dedicamos más tiempo a buscar lo que nos falta para alcanzar algo que de disfrutar lo que hemos conseguido hasta ese momento. Es decir, dedicamos más tiempo a lo negativo, buscar algo que muy pocas veces es alcanzable, que a lo positivo, disfrutar de lo que ya hemos logrado. Y voy más allá: cuando nos paramos en lo que hemos logrado, casi siempre es más para preocuparnos en no perderlo que para disfrutarlo.
Por eso me pregunto ¿por qué escapamos de las personas pesimistas si todos somos pesimistas por naturaleza?. ¿Por qué creemos que escapando del pesimista, las cosas van a salir mejor, si cada uno de nostros es pesimista como acabo de demostrar?. Si escapamos de un pesimista, ¿No tendríamos que escapar de nosotros mismos? ¿ O de la sociedad que nos inculca el «gen negativo»?
Y ya puestos a ser prácticos, los pesimistas nunca se decepcionan. Como decía Thomas Hardy: «El pesimismo es un juego seguro. Siendo pesimista no puedes perder nunca, solo puedes ganar. Es el único punto de vista desde el que nunca te sentirás decepcionado». Quizás por esa comodidad frente a la decepción, el pesimismo sea congénito.
Aunque ya conocemos el machismo del idioma castellano, utilizando acepciones masculinas para las cosas buenas (algo «cojonudo es algo muy bueno) y acepciones femeninas para las malas (un «coñazo» es algo muy malo), vamos a conocer otro caso en el que acontece todo lo contrario, el masculino tiene la connotación negativa y el femenino la positiva: cuento y cuenta.
Aunque tienen algo en común, pues cuentos y cuentas han de cuadrar y para realizar unos y otras es necesario saber contar, son conceptos muy diferentes. Veámoslo.
ejemplo de cuenta
ejemplo de cuento
Las cuentas son exactas, los cuentos depende: así, en una cuenta, dos más dos siempre son cuatro, mientras que en un cuento, depende de quien lo cuenta y la «mordida» que se lleve. Y me atrevería a decir más, la misma cuenta repetida mil veces, siempre tiene el mismo resultado salvo error u omisión, mientras que un cuento contado mil veces tiene mil resultados distintos, precisamente por error u omisión
El profesional que vive de las cuentas se llama contable o matemático, el que vive de los cuentos , cuentista o tertuliano. Podríamos afirmar que, en general, el contable llena su cartera con las cuentas , el cuentista con los cuentos . Aunque las diferencias entre un contable y un cuentista son obvias, existe un profesional que hace cuentas y cuentos a la vez: se trata del financiero, que ha proliferado en los últimos años en España con mucha fuerza cultivando con notorio éxito ambas disciplinas, (y si no, que se lo cuenten a los preferentistas). Ahí tenemos los casos de Rato, Blesa, De La Rosa, los dirigentes de la CAM etc. etc.
Las cuentas son las herramientas de la contabilidad y las matemáticas, los cuentos son las herramientas del cotilleo y chismorreo. Si haces una cuenta y no cuadra, te has equivocado, si cuentas un cuento y no cuadra, has mentido o difamado.
contables trabajando
Cuentistas "trabajando"
La cuenta te la hace al terminar el del bar don de cenas, el cuento lo hace don Bár cenas.
Resulta curioso constatar que Telecinco cuadra sus cuentas gracias a los cuentos .
Las cuentas son cálculos de la mente, mientras que los cuentos pueden producir cálculos en la mente.
Las cuentas están todas inventadas, sus únicos cambios vienen dados por los valores (numéricos) que se operan. Los cuentos se inventan más cada día que pasa, precisamente por la falta de valores (éticos, morales y monetarios) de quien los inventa
Para realizar algunas cuentas hay que poner empeño, mientras que muchos cuentos giran entorno al «empreño»
Hay algunas personas a las que hay que tener mucho en cuenta, mientras que hay otras que lo que tienen es mucho cuento.
Si te cuentan un cuento para que aprendas a hacer una cuenta, te están enseñando (método didáctico), mientras que si te cuentan un cuento para que te cuadre la cuenta, te están timando (método de estafa).
Hay bastante diferencia entre hacerle la cuenta a alguien (cobrarle) o hacerle el cuento a alguien (engañarle).
Las cuentas no distinguen de nacionalidades: da igual hacer una cuenta europea que una china, el resultado es el mismo. En los cuentos la cosa cambia: el cuento europeo no tiene nada de especial pero el cuento chino, por su redacción oriental (o por algo así), no se lo traga ni dios. Dentro del cuento europeo hay una excepción: el cuento español, que es la versión europea del cuento chino.
Cuento chino para españoles e hispanos
Las cuentas tampoco distinguende edades: da igual hacerle la cuenta a una vieja que a una joven. Sin embargo, yo prefiero hacerle el cuento a una joven antes que a una vieja....
Haciendo el cuento a una joven
La cuenta es lo que hace siempre un ama de casa para estirar su dinero desde un momento actual dado, hasta fin de mes, mientras que el cuento es lo que nos dice un político, banquero o cualquier otro cuentista que quiere estirar sus actuales fines de mes desde un momento dado hasta siempre.
Después de algunas cuentas, te queda la cabeza cuadrada, mientras que después de algunos cuentos lo que te quedan cuadrados son los huevos.
Huevos cuadrados (transgénicos)
Si sales de cuentas un viernes por la noche, eres mujer y estás embarazada. Si sales de cuentos un viernes por la noche, eres gilipollas, y tertuliano del sálvame.
Algunos cuentos llevan moraleja, y algunas cuentas sin moral te dejan.
Los cuentos de las mil y una noches, abren tu imaginación y las cuentas de las mil y una noches lo que abren es tu cartera. Los cuentos de las mil y una noches son como el parchís, te comes una y cuentas veinte, las cuentas de las mil y una noches, no te comes ni una y pagas veinte.
Estado financiero después de las mil y una noches...
y no me extraña.... viendo la corbata hortera
Y finalizo ya, porque va siendo hora de que te des cuenta de todo esto que te digo no es más que un cuento
Aunque muchos iluminados piensen que la homosexualidad es una «desviación» o «vicio» moderno derivado del «consumo masificado de ciertos alimentos que amariconan a la sociedad» y todos henchidos de razón señalan como culpables a «las nocillas estas de hoy en día», la mayonesa light o el agua mineral de sabores, lo cierto es que en la Edad Media, a pesar de no haberse inventado los vehículos a motor, había abundante, notoria y florida pluma. Menciono lo de los vehículos a motor, porque, aunque no lo parezca, tiene una trascendencia decisiva en la homosexualidad: el «cambio de acera», los retrovisores o la «pérdida de aceite» solo es posible si existen estos vehículos. Lo de la «pérdida de aceite» es evidente y lo del «cambio de acera» viene dado por la existencia de aceras, que solo surgen a partir de la existencia de calzadas para los vehículos a motor y para ordenar el tráfico de personas a pie en medio del tráfico rodado. Y que decir del retrovisor, tan necesario para evitar que te den por detrás.
Para hablar de esta tendencia sexual en la edad media, hemos de partir de un axioma ineludible, y es que en la Edad Media, lamentablemente, era muy raro que una mujer supiese leer y mucho más raro, si cabe, escribir. Casi todas las féminas, incluidas las nobles, eran, lamentablemente, analfabetas. Quizás por ese miedo «tan machote» a que ellas los superasen en erudición.
Pues bien, partiendo de esta necesaria primera premisa, podemos hallar numerosos vestigios de la existencia de la homosexualidad en el día a día del medievo. Eso sí, casi siempre camuflado bajo el anonimato o elegías a las hazañas de uno o varios hombres.
A título de ejemplo mencionaremos un «ramillete» (o ramalazo) de obras de esa «ambigua» temática:
EL CANTAR DEL «MÍO» CID. Si damos por supuesto el analfabetismo femenino, ¿quien escribió este cantar?... Pues está claro, una pluma. El posesivo MÍO que se antepone al sustantivo CID, lo dice todo. No es necesario indagar más. Se trata de uno de los primeros ejemplos de «sensibilidad» mayor de lo normal.
CANTIGAS DE «AMIGO»: Si señor, todo un género literario dedicado al amor homosexual disfrazado bajo el amor de mujer. Evidentemente de mujer analfabeta, según hemos expuesto. Pero la clave está en la palabra «amigo» que es el «eufemismo» que los gays de hoy en día utilizan para designar a su pareja. Muchas de estas «cantigas» eran anónimas, escudadas en la coletilla «canción popular» pero hubo un rey, (¡que bueno es ser rey!) que tuvo lo que hay que tener para «salir del armario» e incluso fundó la primera asociación homosexual de la historia de España: la escuela de «traductores» de Toledo, reconocida historicamente por su
ingente producción de cantigas de amigo. Hablamos, claro está, de Alfonso X el Sabio. Quizás lo de sabio sea por saber salir del armario...
EL BUSCÓN. Una de las pocas obras «sarasas» con autor conocido: FRANCISCO DE QUEVEDO Y VILLEGAS, de quien también se sospecha su homosexualidad. El título de esta obra, quizás lo delata.
EL ROMANCE DE LOS INFANTES DE LARA, coplilla anónima, que con este título, no solo manifiesta homosexualidad sino incluso pederastia. Su comienzo es aterrador: A cazar va don Rodrigo, y aún don Rodrigo de Lara.... Ese «a cazar...» unido a , «los infantes de lara....» cuando menos resulta muy sospechoso.. y... asqueroso.
Pero la obra que queremos hoy analizar en profundidad es la anónima LEYENDA DEL ROBLE, una coplilla chapera disfrazada bajo una elegía de hazañas bélicas y lances amorosos, perfectamente descritos, sin pelos en la lengua (aunque no se mencionan en el pubis) que conforma la típica poesía lírica chapera medieval. Dice así.
1 En un antiguo condado
2 de estirpe prosaica y noble
3 vive un pueblo acojonado
4 por la Leyenda del Roble.
5 Afincado entre jarales
6 de altas torres derruidas
7 ve cenecer los días
8 entre los vastos nogales
9 de hojas secas y sobrías.
10 Y como nido de cuervos
11 entre peñascos acervos
12 de caídos torreones,
13 se alza un castillo protervo
14 de mil pares de cojones.
15 Era el amo del castillo,
16 por vida y gracia disoluta
17 un gachó de horca y cuchillo,
18 mala leche, bruto y pillo,
19 un verdadero hijo de puta
20 Se llamaba Vergabundo
21 de Apalanca a Punta Pala
22 y era el cabrón tan fecundo
23 que, cuando se encandilaba,
24 daba por el culo a todo el mundo.
25 Cortejaba una doncella,
26 de carnes duras y prietas,
27 una gachí cojonuda
28 de exuberantes tetas.
29 Esta moza era sin faja
30 asombro de medio mundo
31 y en su honor Don Vergabundo
32 se hizo más de una paja.
33 Caminando con sus huestes
34 por los caminos de Olmedo,
35 vió cerca de una fuente
36 como la niña inocente
37 se estaba metiendo el dedo.
38 Al verla Don Vergabundo,
39 quedose un instante fijo,
40 más de pronto, en un segundo,
41 y enarbolando su pijo
42 arrastrola hasta un roble
43 y abriéndole los muslazos,
44 le sacudió cinco polvazos.
45 La doncella, aunque cachonda,
46 resistiose cual un mulo,
47 ¿Otra ronda? - gritó el Conde -
48 y asta la dió por el culo.
49 La muchacha cayó muerta.
50 No se sabe a ciencia cierta
51 qué fue lo que la mató,
52 si la embriaguez de la dicha
53 o los tres quince de picha
54 que el conde la regaló.
55 Y aquí termina la historia de
56 Vergabundo, el conde noble
57 que jamás enemigos tuvo
58 pues usó siempre la picha por lanza
59 y los huevos por escudo
Procedamos a su análisis:
En el verso 14 encotramos el primer «síntoma» de la tendencia homosexual del poema: se hace elogio del castillo por ser «de mil pares de cojones», es decir, se admira el castillo por su parecido con los órganos viriles.
En los versos 23 y 24 «que, cuando se encandilaba, daba por culo a todo el mundo» se muestran sin rubor, las preferencias sexuales del protagonista de la romanza épica.
En el verso 27, «una gachí cojonuda» se vuelven a reiterar los gustos sexuales del protagonista. Con el término «gachí» se designa a una mujer, pero al rematar el verso con «cojonuda» solo podemos colegir que se trata de un travesti, no operado de sus partes masculinas. Eso sí, dice en el verso 28 «de exuberantes tetas» lo cual nos indica que si ha sido operado de los pechos. En los versos 31 y 32, se reitera la condición de este travesti, pues habla de que «y en su honor don Vergabundo, se hizo más de una paja», evidentemente, al ser imposible la penetración vaginal.
En el verso 43 y 44 nos habla claramente de que al protagonista también le va «la chicha», igual que el «pescado»: «y abriendole los muslazos, le sacudió cinco polvazos» (aunque en otras versiones, como veremos, son solo tres). Quizás esto se halla metido en medio del poema para disimular la condición sexual del protagonista, porque realmente, con lo que culmina la historia es con los versos 47 y 48. cuando el protagonista pregunta «¿Otra ronda? - gritó el Conde - y asta la dio por el culo». En este caso asta no es la preposición, asta es sustantivo que significa cuerno, palo de la bandera, pincho..., vamos la «lanza viril» del conde. Asta, aquí, nunca puede ser preposición porque es proposición (el protagonista propone, pregunta: ¿Otra ronda?)
La versión que ha llegado a nuestros días (SINGLE), que ha sido mutilada, más breve, acorde a los tiempos que vivimos, que incluso en los años 80 fue popularizada como canción de excursionistas. Aquí podeis escuchar el audio.
1 Entre peñas escondido
2 de rica prosacia y noble
3 se halla un pueblo acojonado
4 por la leyenda del roble.
5 Habia un castillo feudal
6 de múltiples torreones
7 Era un castillo feudal
8 de mil pares de cojones.
9 Lo habita don Venebundo
10 Hombre sagaz y algo rudo
11 que cuando se encabronaba
12 daba por culo a "tol mundo"
13 Cortejaba a una doncella
14 de carnes duras y prietas
15 una gachí cojonuda
16 y de "suberantes" tetas
17 Salió el conde a guerrear
18 por las montañas de Arnedo
19 y se encontró a la doncella
20 que se metía el dedo
21 Se la llevaron al roble
22 le sujetaron los brazos
23 y don Venebundo el noble
24 le sacudió tres polvazos
25 La doncella, muy cachonda,
26 se resistió como pudo
27 El conde gritó: "¡Otra ronda!"
28 y se la endiñó por el culo
29 Nadie sabe a ciencia cierta
30 de qué cojones murió
31 si del gusto de la dicha
32 o de los metros de picha
33 que el conde le endiñó
En esta última versión (verso 18), se localizan las hazañas sexuales del noble en cuestión, en la comarca de las montañas de Arnedo, La Rioja. En el verso 5 al 8 volvemos a encontrar la admiración al castillo feudal por ser de «mil pares de cojones». Otra vez ensalzando los atributos masculinos.Se vuelve a reiterar la «gachí cojonuda» (verso 15) y en los versos 11, 12, 27 y 28 se vuelven a mencionar las prácticas sexuales favoritas del personaje.
Pero existen otras versiones, cada cual más explicita, si cabe: Versión VIDEOCLIP
Para finalizar aquí os dejo la letra de la versión MAXI-SINGLE DANCE: En un antiguo condado de estirpe y prosapia noble entre peñas olvidado hubo un pueblo cautivado por la leyenda del roble Afincado entre jarales y otorres mochas, umbrías fenecíanse los días cabe los vastos nogales de hojas secas y sombrías Y como nido de cuervos entre peñascos acervos y caídos torreones, se alzaba un castillo protervo de tres pares de cojones. Era el señor del castillo de vida asaz disoluta, un gachó de horca y cuchillo, mala leche, bruto y pillo, un verdadero hijoputa. Se llamaba Beremundo de Atalante y Puntalaba, y era el cabrón tan fecundo que se encandilaba… y daba por el culo a todo el mundo. En el lance o la venganza jamás enemigo tuvo. Con vigor y con pujanza usó la picha por lanza y los cojones de escudo. Siempre andaba dando vueltas tras una moza fornida de carnes duras y prietas con dos formidables tetas: ¡Una gachí cojonuda! Era su cuerpo sin faja asombro de todo el mundo. El Conde, pensando en su raja, se hacía en su honor… ¡una paja! ¡Vaya cerdo el Beremundo!. Un día que con sus gentes iba a los montes de Arnedo, se encontró junto a la fuente a la muchacha inocente que se hurgaba con el dedo. La llevaron junto a un roble, le sujetaron los brazos, y abriéndole los muslazos Atalante ¡el conde innoble! le sacudió tres polvazos ¡Aquello fue la remonda!: La doncella, aunque cachonda, se resistió como un mulo. El Conde dijo: ¡Otra ronda! y le atizó por el culo. Gerineldo, el bello paje viendo al Conde en aquel cuadro lloraba por el ultraje: Pues, aunque de humilde linaje, era un niño al fin y al cabo. Por ser dulce, guapo y fino, le llamaban Pompolino. Claro está que lo comprendo, ¡era un maricón tremendo!, ¡al pan … pan! y ¡al vino…vino! Como tenía esa vena, advirtió que algo faltaba para completar la escena; y lo que quedaba era dar por el culo a Puntalaba. Al notar que un bulto extraño le atravesaba la ropa, el Conde exclamó: ¡No me engaño! ¡Me están dando por la popa! ¡Mas juro por el dios Baco! dijo ya sin disimulo: ¡A mí me darán por culo, pero yo no me la saco! Y ya cachondo y sin tregua el Conde, que la agarraba, le metió el cipote entero, mientras el paje le echaba gasolina en el trasero. Dejáronla como una criba los hidalgos y Atalante, por debajo y por arriba, por detrás y por delante. La doncella quedó muerta… No se sabe a ciencia cierta qué fue lo que la mató: Si el colmo de la dicha o los tres metros de picha que Atalante le metió. Hoy el tiempo ya ha pasado; del castillo derrumbado apenas queda el escudo, y las gentes se olvidaron de aquel lance peliagudo. Y nació una triste leyenda por culpa de la jodienda entre el Conde y la fermosa: ¡Escuchad con atención!… ¡Que tiene huevos la cosa!. Y es que una doncella astuta cierta noche declaró que en el fondo de una gruta Beremundo apareció… ¡Si sería hijo de puta!. Le buscaron los villanos con faroles en las manos… y unidos en más de ciento (con una chapa detrás), fueron a verle al momento. De pronto vieron al Conde desnudo junto a la gruta que se abría cerca el Roble. Era un gran hijo de puta pero al fin y al cabo… noble. La polla a rastras traía el fantasmal Beremundo, tan larga como aquél día; lo que prueba que seguía cachondo en el otro mundo. Con un cabrón semejante ni la Parca acabar pudo… y no menguó ni en un instante la minina de Atalante. ¡Era un tío pelotudo!. Gerineldo, con su historia, figuraba ya sin vida en el cortejo de gloria, con una vela encendida y el culo por palmatoria. Detrás marchaba un doncel ostentando con orgullo un farol en el capullo y en cada huevo un quinqué. Orientóse entre las sombras por el olor a chumino que salía de las frondas y encontró junto al camino doce mancebas cachondas. Cachondas sí ¡no me engaño! Cachondas sí, por el nabo que arrastraba Beremundo. Porque aunque del otro mundo era un nabo al fin y al cabo. Sin dejarlas respirar el Conde comenzó a hablar: ¡¡Doncellas!!, es mi desdicha tener siempre que vagar… ¡hasta que me muerdan la picha! Aunque os importe un cojón esto que os hago saber, como es mi salvación me la tenéis que morder ¡por la gloria de Cotón! Lo dijo con gesto fiero: su diestra en la espada apoya, mientras su fiel escudero le perfuma, con esmero la cabeza de la polla. La manceba más pimpante se acercó con desparpajo: ¡Acabemos pronto el lance!; y le arrancó del carajo los tres metros a Atalante. Al ver su polla colgante el Conde demostró asombro, mas luego con buen talante se la cargó sobre el hombro y se marchó tan campante. Y jura aquél que lo vio, que del Roble, entre las vetas, el Conde se las piró. Es seguro que marchó al Infierno…a hacer puñetas. Y si os gustó la mi historia, ¡aplaudid sin disimulo! si lo hacéis… ésa es mi gloria, y si no…¡que os den por culo!.
De todos es bien conocido (y deseado) el placer, goce y felicidad que lleva aparejado el verbo JODER, es decir la acción de JODER. Pero se hace necesario hacer un análisis de la preposición que acompaña a dicho verbo, ya que desde tiempo inmemorial se sabe que no es lo mismo JODER CON... que JODER A.... En el primer caso (utilizando CON) en lugar de preposición debería llamarse PROPOSICIÓNya que se impone necesariamente el consentimiento de la otra parte actuante. Esta sutil distinción de preposiciones, es debida a la riqueza del español como idioma, ya que el español como ciudadano, mas que JODER A o CON el habitante de España en la actualidad está JODIDO, participio pasivo, es decir, participa pasivamente o sufre la jodienda de lo que otros deciden.
En el presente artículo nos vamos a dedicar a comentar la parte gozosa del JODER que se hace vestido, es decir, el JODER A... y la versión nudista (JODER CON) preferimos dedicarnos a practicarla, ya que la experiencia, o mas bien, la falta de experiencia, ha demostrado en multitud de ocasiones, que hablar mucho de JODER CON implica necesariamente no comerse un rosco: PERRO JODEDOR, POCO LADRADOR. ¡Ojo! la versión onanista (JODERSE A UNO MISMO) no entra dentro de ninguna de las dos acepciones por ser un mero sustitutivo o sucedáneo de la versión nudista, vamos, como el chocolate.
Pues bien, el JODER A... es tan universalmente aceptado, que incluso tiene su propia versión en los ambientes gays: DAR POR CULO A... Como podremos observar se trata de algo totalmente institucionalizado el JODER A... o en su versión gay: DAR POR CULO A..., sobre todo en países con tan alto nivel cultural como España,De hecho, ese principio filosófico ya postulado por Aristóteles en la antigua Grecia de que el hombre es un animal social, no se fundamenta, como nos han hecho creer, en la necesidad de la relación social entre los distintos individuos de la especie, si no que el fundamento de tal principio está en el JODER CON... pero sobre todo en el JODER A... De hecho, se han reportado muchas situaciones en las que se ha podido elegir, y, ¡pásmense!, se ha preferido la versión vestida (JODER A....) a la versión nudista (JODER CON...) . Por cierto, en la antigua Grecia de Aristóteles, optaban mayoritariamente por la versión gay.
Por sexos, dicen las estadísticas que las mujeres disfrutan más con el JODER A... (90 % de las encuestadas) que con el JODER CON... (10 % de las acostadas). Entre los varones, el 120% prefiere la versión nudista (JODER CON...).
Una vez aclarado el concepto, pasaremos a demostrarlo con hechos.
Uno de los campos (FUCKING OUTDOOR, en inglés) donde más se practica el JODER A... es en el tráfico rodado y más concretamente en la parcela del aparcamiento, tan exigua en los tiempos que corren. A pesar de que parezca que esta parcela de aparcamiento tiene mucho que ver con el JODER CON... puesto que las jóvenes parejas de hoy no disponen de liquidez (monetaria que de flujos van sobrados) para pagar un hotel y no les queda más remedio que hacerlo en el coche, estoy hablando del JODER A... Veamos...
Está empíricamente demostrado que el encontrar aparcamiento «a la primera» en hora punta en pleno centro de la ciudad o en aglomeraciones de gente (conciertos, fiestas, entierros, funerales, manifestaciones, ver venas, etc) desencadena una liberación de endorfinas muy superior a la de setenta orgasmos, con el consabido «derroche de felicidad» que eso lleva aparejado. Pues bien, si este «momento místico» se ve acompañado por «birlarle» el sitio a alguien que ya casi lo tenía para si (JODER A...), la liberación de endorfinas se eleva exponencialmente, consiguiendo que el individuo (o individua) experimente la sensación mística de la presencia de dios. De hecho, se está empezando a pensar seriamente que los «arrebatos místicos» de Santa Teresa de Jesús, en realidad fueron protagonizados por Sor Citröen después de birlarle el aparcamiento en plena Castellana al obispo de la diócesis de Toledo.
Pero en el aparcamiento, la liberación de endorfinas y el placer incontenible, puede ser incluso superior. ¿O acaso no lo es, ese ciudadano, generalmente macho barón (con titulo nobiliario de tal o por lo menos eso aparenta), que ve que hay alguien esperando por su sitio para aparcar y se mete en su coche, después de ejercer todo el protocolo regio necesario, revisar el maletero y las puertas y con toda la parsimonia, el temple, saber estar y aires de grande de España, que se siente parte de la divinidad por el simple hecho de hacer esperar a un congénere y atascar el tráfico?. ¿No es esa situación para sentirse superior? Y solo por el mero hecho de JODER A... También está el que hace parar a todo el tráfico de una avenida esperando a que el aparque. En este caso el placer obtenido es directamente proporcional al número de ciudadanos que forman parte del embotellamiento generado.
¿Y los que aparcan ocupando dos plazas?... Evidentemente a la altura de sus «insignes» personalidades. Si son superiores al vulgo, al común de los mortales, necesitan más sitio...
¿Y aquel otro ciudadano que hace una maniobra extraña en medio del tráfico rodado y a continuación recibe una pitada de todos los que lo circundan a lo que el responde con una magnífica y lograda peineta erecta? ¡Que sensación de poder y placer! ¡Todos pendientes de lo que hago!. ¡Soy el centro de atención y no precisamente al cliente! Otro vestigio más del placer del JODER AL PRÓJIMO.
¿Y ese otro ciudadano que entra en una rotonda pisando gas y sin señalizar para ser primero porque sabe que tiene preferencia?. ¡Que sensación de placer tan edificante! ¡Ser el primero en la rotonda! ¡Deberían darme un título honorífico! Todo por JODER A...
Pero esta felicidad de JODER A... no solo se siente en el tráfico, en muchas situaciones cotididanas nos embriaga la felicidad derivada del fastidio ajeno... Veamos algunos ejemplos más:
En las colas del supermercado, de los peajes, que placer indescriptible experimentamos cuando hay varias colas y la nuestra es la que avanza más rápido.... Es una sensación gozosa inenarrable y solo por ver la cara de jodidos que tienen los de las colas que se rezagan....Es un júbilo embriagador.
En el cine, que sensación de dicha nos invade cuando llegamos tarde adrede para hacer levantar a toda la fila ya que nuestro asiento es el último contra la pared.... Aunque no veamos un pimiento la película o los altavoces a nuestro lado nos perforen los tímpanos, la felicidad de JODER A... los convecinos de asiento para que se levanten y dejen paso, no tiene precio, es arrebatador, como estar en la misma presencia del Todopoderoso. Más placentera, si cabe, es la práctica de algunos dichosos que en sesiones con asientos numerados, esperan a que la sala con la película de estreno esté repleta (aunque ya haya empezado) para entrar y hacer levantar al que incorrectamente se sentaba en la butaca que a El le corresponía (va en mayúscula porque en ese momento solo Dios está a su nivel). El orgasmo de placer es directamente proporcional al número de personas que por su actuación tienen que irse levantando sucesivamente para ceder los asientos a las personas que por su número le corresponden. Se han dado casos de que todavía había gente colocándose en su butaca correcta cuando ya empezaron a salir los títulos de créditos finales de Titanic.
Otra situación cotidiana muy placentera derivada del JODER A... se da en los supermercados, que también, en este sentido, son otros lugares del placer. Se trata de la típica paisana que se plantifica a mirar extasiada las estanterías justo delante del reponedor que en ese momento acarrea una pila de cajas de tropecientos muchos kilos y que no le permiten ni ver lo que tiene delante. El que el reponedor esté sufriendo el rigor de la carga, supone a la persona plantificada una liberación de endorfinas sublime, solo comparable a la ascensión en cuerpo y alma al paraíso celestial. Y ya ni te cuento si se produce la más que probable colisión.
También en los supermercados es muy habitual en hora punta con una cola del copón en las cajas, que venga el típico pureta que saca la cartera para pagar con toda la parsimonia, pompa y boato propio de un ser superior que no se para en las minucias terrenales de que haya prisa por parte de los cajeros en desalojar las colas cuanto antes. Evidentemente se trata de su dinero que ha de ser extraido con todo el ceremonial y protocolo que a él, como ser superior, alejado del vulgo, le corresponde.
¿Y que decir del que está todo el día rascándosela y luego tiene el don de llegar al súper justo en el momento en que están bajando la persiana?. Placer inmenso, por..... JODER A... Claro que en este caso tienen disculpa del placer de ver el Sálvame....semejante placer acapara tanto tiempo que es imposible ir al súper...
Y así, podríamos citar cien millones de ejemplos, demostrando el placer que otorga el JODER A... y la necesidad del ser humano de la sociedad para ejercer este tipo de acciones tan placenteras...