Desde la noche de los tiempos, son bien conocidas las ansias independentistas de los catalanes y los vascos. Los catalanes con la «matraca» del «procés» y el «erre que erre» del referéndum, que día sí y día también atiborran caudalosos ríos tinta (electrónica) en la prensa nuestra de cada día. Los vascos, más prácticos y mucho menos pesados, a pesar del tópico de brutos, prefieren que les firmen la independencia de Euskal-Herria en cheques o en moneda de curso legal, en ambos casos con múltiples dígitos. Ahora que vivimos en euros parece que lo de «la pela es la pela» se ha trasvasado de Cataluña a Euskadi, y el otrora «euskaldún» afán de independencia a toda costa, incluso a punta de pistola, ha recorrido el camino inverso: de Euskadi a Catalunya y por el camino (a la altura de Aragón) ha cambiado las armas por las urnas, como si de una reliquia, el dedo incorrupto de Santa Teresa, se tratase.
Los que no dicen nada, no vaya a ser que se sepa, son los gallegos. Una reciente encuesta realizada a pie de calle, sobre si los gallegos desean o no la independencia, arroja los siguientes resultados:
Lo cual no hace más que demostrar dos cosas: el manido tópico de la ambigüedad del gallego en la escalera, que con el de pirómanos y narcos, configura la imagen prototípica que se tiene del gallego fuera de Galicia.
A los que contestaban DEPENDE, se les preguntaba de qué y los resultados son más crípticos si cabe:
Un 80 % contestaban «a ti cho vou contar eu para que o sepas» («a ti te lo voy a decir para que lo sepas» traducido al cervantino) y a continuación dejaban escapar una sutil sonrisa maliciosa mientras se marchaban.
Un 7% aplicaban la retranca gallega y daban a entender que «si a Madrid lle convén que nos independicemos, igual a nos non nos convén tanto» («si a Madrid le conviene que nos independicemos, igual a nosotros no nos conviene tanto»
Un 8% contestaban alto y claro que dependía «do que nos dean» («de lo que nos den») para añadir sin reparo a continuación: «se nos van dar solo polo cu, non compensa» («si nos van a dar solo por culo, no compensa»)
Y el 5% restante no se cortaban en afirmar: «déixate de lerias, aquí o que hai é moito vajo que pensa que coa independencia vai vivir como Dios» («Déjate de historias, aquí los que hay es mucho vago que piensa que con la independencia va a vivir como Dios»)
Y es que los gallegos, a pesar del tópico de la ambigüedad tienen muchas cosas claras, entre otras:
1º ) La independencia se la trae al pairo, o como ellos dicen les importa un carallo. Creemos que es porque ya se sienten nación independiente, y no necesitan un estado que lo confirme.
2º) Todos los gallegos aspiran a empresarios empezando por los narcos (otro tópico) y así lo reflejan con sus votos en todas las elecciones: votando a Fraga o al que lo representa. Quizás sea también por el «efecto multiplicador» gallego, que consiste que si entra un euro en casa, se ahorran dos.
3º) Valoran mucho la amistad, pero hasta cierto punto: «amijiños si, pero a vaquiña polo que vale» («amiguitos si, pero la vaquita por lo que vale»)
4º) No les gusta el cámping: «Un galego nunca vai de camping» («un gallego nunca va de camping») quizás porque el cámping les recuerde a las incomodidades de sus antiguas aldeas y castros.
5º) No se concibe una sola fiesta que no sea de guardar. En este caso guardar significa guardar en el buche. Por eso no existe fiesta que no conlleve una «papatoria» «como é debido» («como debe ser»)
6º) Cada gallego, en vez de nacer con un pan debajo del brazo, nace con un paraguas y no debajo del brazo, sino colgado a la espalda, del cuello de la chaqueta.
7º) Los gallegos son de culo inquieto, se reparten por todo el mundo, hasta hay un gallego en la luna, que fue allí desde Ferrol (esperemos que no sea don Claudio, familiarmente conocido como «claudillo de España por la gracia de Dios. Menuda gracia, la de Dios») . Por cierto, no creemos que fuera en tren.
8º) Los gallegos a simple vista parecen tontos: prefieren que les des un euro a cinco.... Esto los convierte en la risa de la gente y uno tras otro le dan el euro por la broma. Pero la lógica es aplastante: en el momento que digan que prefieren los cinco euros la broma se acaba y ya nadie les dará el euro de turno.
Por todo ello, si llega el momento que reclamen un referéndum independentista, exigirán que se incluya, junto a la del SI y la del NO, la papeleta de "DEPENDE" como una opción más, que parece ser mayoritaria por lo visto. La cuestión es saber de qué. Si Pau Donés (Jarabe de Palo) siguiese vivo, quizás el podría saber...
Sin embargo, hemos tenido acceso a una noticia catastrófica (del catastro) sobre el tema de la independencia. El catastro ha alertado de que en Galicia se está produciendo un movimiento independentista imparable. Y más que eso, un movimiento invasor . Y lo está haciendo desde hace mucho tiempo, hay constancia escrita desde el siglo X, pero se cree que este movimiento viene desde la noche del espacio-tiempo. Según ha podido saber esta redacción, en el catastro actual figuran terrenos de propiedad gallega que cubren todo el principado de Asturias, todo Portugal hasta Oporto, y todo Castilla-León hasta Tordesillas.
Al parecer la explicación de este movimiento invasor está en otra de esas costumbres tan arraigadas en Galicia: el movimiento de los marcos. (¡Ojo!, marcos y no narcos, que también se mueven). Figúrense lo que puede ocurrir cuando ese movimiento de marcos flotantes lleguen a la carrera de San Jerónimo y traspasen hacia el sur las Cortes Españolas. Ni sus leones podrán hacer nada, Galicia será la dueña y señora de España.... Mira tú por qué a los gallegos se la trae al pairo la independencia.
De esta forma, se repite el movimiento invasor gallego en Argentina que tanto éxito tuvo y en el que se basó la serie de animación nipona de los años setenta: "marcos, de Mazaricos a los Andes".
EL PRESIDENTE COMULGA LA HOSTIA EN PLENA CALLE Y SIN CONFESARSE
Todos conocíamos el gancho de
Rajoy en la tierra que lo parió, Pontevedra. Lo que no sospechábamos, ni
remotamente, es que el gancho allí era de izquierda. Ayer pudimos contemplarlo
gracias a las cámaras de los móviles de sus simpatizantes. Pudimos ver como ese
gancho pontevedrés se transformó súbitamente en un arrebato místico que le curó
repentinamente de su miopía pues le hizo despojarse de sus gafas allí mismo, al
instante. Y es que Rajoy, de sobra es conocido,
hasta el momento mismo del milagroso arrebato de ayer, no sólo era miope
con los problemas del país, sino que literalmente no veía ni torta, como se
pudo comprobar «in situ», ayer en Pontevedra. Pero la cosa no quedó ahí. Los
que comparten el día a día con el todavía presidente, afirman que desde el
suceso le notan cambiado, pues no para de hacer chistes y chanzas como toda la concurrencia pudo
comprobar en el mitin celebrado posteriormente en A Coruña, ya desprovisto de
sus gafas, en el que afirmó que «siempre he pertenecido al PP. Comencé en la
base, pegando carteles como se hacía antes. Bueno.... todavía siguen pegando...
en Pontevedra...» para a continuación reírse de si mismo y de su situación,
cosa que no se acontecía desde que los astros se confabularon para que Massiel
ganase Eurovisión. Sus rivales electorales piensan que ha nacido un nuevo
Rajoy, y temen que se haya convertido en un enemigo invencible tras ese «despertar de la fuerza» en su tierra
natal, que puede acompañarle desde ese mismo momento, no en vano las señales de
haberla recibido aún se pueden apreciar en su rostro, más completamente en su pómulo izquierdo. Pero tampoco
falta quien afirma que el suceso de Pontevedra es simplemente un acto
promocional más del lanzamiento de la próxima película de la conocida saga de
la factoría Lucas. Y es que de todos es de sobra conocida (y padecida) la gran
pasión del presidente por la ciencia ficción.
El vídeo del momento de la milagrosa imposición de mano (puño)
En cuanto al autor de la imposición de manos por cuya intercesión se
obró tan poderoso milagro, muy poco se sabe. Todo son rumores. Hay quien afirma
que quería comprobar de primera mano (más bien de primer puño) si era cierto,
como afirman muchos, que Rajoy era sólo un holograma programado por la Merkel o realmente es de carne y hueso. Por el balanceo posterior subsiguiente creemos que le quedó
meridianamente claro. Otros sin embargo afirman que el rapaz quiso resintonizar
la pantalla de plasma en la que habita desde hace cuatro años el presidente, y
lo quiso hacer como se hacía antaño, en las teles analógicas, dándole un
golpecito, pero se le fue la mano, o más bien, el puño. Tampoco falta quien
afirma que en su entorno, afín al presidente, alguien afirmó que Rajoy
necesitaba un toque de realidad, y el chaval, en su ingenuidad y por el bien
del partido, se lo proporcionó. Una simple falta de tacto. Los defensores de
esta hipótesis se apoyan en la teoría de la «hostia a tiempo» tan seguida por
las huestes peperas.No hace mucho que todos vimos al propio Rajoy aplicar este principio a su propio hijo, propinándole una colleja. Quizás el impositor de manos, sólo quiso decirle
«atrévete con uno de tu tamaño». Otras
posturas más conciliadoras apuntan a aquel cacareado «quizás no supimos
transmitir...» de aquel famoso video del PP de la reunión de salón en la que
sus dirigentes ponían de manifiesto su preocupación por la falta de tacto y
«mano izquierda» del partido hacia su electorado y el chaval, quizás preocupado
por ese problema del partido, puso manos (o puños) a la obra para solucionarlo.
Y vaya si lo solucionó. Deberían nombrarlo director de estrategia del partido.
Rajoy, ya sin gafas, una vez obrado el milagro de la imposición de mano (puño)
En otra línea de argumentos, en los partidos rivales, hay voces que apuntan que puede ser todo un montaje, en el último intento deseperado del partido popular de rascar ese voto indeciso que pueda hacerles alcanzar una mayoría absoluta que, de momento, parece inalcanzable. Pero piensan en el pp que quizás la alcancen a base de hostiones.
Tampoco ha faltado quien ha pedido una indemnización para el impositor de manos, por dos razonados motivos. En primer lugar, por librar al presidente de su miopía con tan solo una imposición de manos, y en segundo pensando en el dolor intolerable que propicia en la mano (puño) golpear un rostro tan duro como el cemento armado.
Pese a que generalmente se cree que de la mezcla de
negros y blancos surgen los mulatos, no es cierto, pues esa mezcla siempre
produce grises, todos los grises del mundo se obtienen así. Y es muy curioso,
porque en la España franquista apenas había negros y sin embargo había
muchísimos grises, más que nunca. Y con muy mala leche, y, para
mostrarles respeto, hasta la tele y la vida eran grises, como se puede ver en las filmaciones de la época. Tenían
tanta importancia que fue en esa época cuando se definieron las escalas de grises que hoy utilizamos al imprimir en nuestras
modernas impresoras monocromaticas: el gris capitán de brigada, el gris
comisario, o el subcomisario o el gris inspector, subinspector o el gris agente
raso. Lo que ocurre que estos grises no eran nada reflexivos: más que imprimirse, imprimían a otros marcas, yagas y cardenales. Curiosamente, ahora que en España hay negros a porrillo y por si
fuera poco, también lo vemos todo negro, ya no quedan grises, ni falta que
hacen.
Lo cierto es que en la España de Franco el resto de
los colores tenían muchos problemas: al rojo lo detestaban, incluso lo fusilaban, o en
el mejor de los casos, lo exiliaban. Por miedo, ya que por sólo nombrarlo te
podía caer un puro, muchas gente se refería a el con un eufemismo: «el
encarnado», lo que demuestra que en esa época pocos cataban las carnes, o lo
que era más habitual: las cataban a
oscuras. Por su proximidad al rojo,
aunque sólo fuera por su posición en el arco iris, la sola mención del naranja
era tabú, y, para evitar represalias, se le conocía popularmente con el
eufemismo de «color butano». Por el mismo motivo de proximidad al rojo, no se
hablaba de prensa rosa, si no de prensa del corazón. Al negro, que venía
de África, no lo dejaban entrar, igual que ahora. El azul era uno de los pocos
colores apreciados, pues permitían llevarlo en las camisas porque lucía muy
bonito cara al sol. Así, por el azul de su sangre, en esa época, comenzó la
fiebre por las vidas de la realeza, fiebre por la gente del trono que en
nuestros días ha crecido hasta el absurdo con los tronistas de MYHYV. El amarillo estaba
prohibido mencionarlo porque era el color secreto del único sindicato
oficial y de la prensa afín al régimen. Los verdes, que ya existían en otros
países, no se atrevían con la «franqueza» de nuestro país, la Iglesia no
toleraba ese verde en los chistes y sólo algunos afortunados lo podían
disfrutar en los billetes de 1000 pesetas (decían que existían, aunque muy
pocos los llegaban a ver). Cualquier marrón era muy peligroso, pues te exponía
a las iras y represalias de los grises, que, como ya hemos explicado, eran los que predominaban
y menudas se las gastaban. Sólo el marrón de la mili estaba alejado de la furia
de los grises.
La escala de grises «imprimiendo»
Sin embargo, había un color privilegiado, igual o
mas que el azul: el blanco era un color muy querido por diversos motivos. En
primer lugar, por la letra del himno nacional: «Franco, Franco tiene el culo blanco, porque su mujer lo lava con Ariel», letra que
fue sustituida en la transición por el más expresivo y atinado «chunda-chunda»
de hoy en día que define mejor la esencia de nuestro país. Además, también el
blanco era el color de los triunfos en Europa del
equipo del régimen y blanco también era el color del carrero que siguió el
primer y único Dodge dart volador que hubo en la historia y que se convirtió en
todo un mito español durante décadas, casi como Massiel.
Vivimos tiempos convulsos. Tiempos en los que
la metrosexualidad, el postureo y el amariconamiento amaneramientogeneralizado
campan a sus anchas y se reflejan no sólo en el lenguaje, la alimentación o la
carencia de inteligencia, si no que también se ve en el vestir o en el aspecto
personal. No vamos a entrar a criticar esos peinados horteras, asimétricos y
sin ton ni son que lucen los «caraperas» de mujeres, hombres y viceversa, tanto
los que allí se muestran como los de las mentes preclaras que los siguen a
través de la caja tonta y su quinto canal temático de la telebasura. El motivo
del presente artículo es hablar de las bondades, y, por qué no decirlo, los
poderes casi sobrenaturales que un fornido mostacho (mostachus vulgaris)
confiere a su afortunado propietario.
Ese vello facial acotado que subraya un
esbelto par de fosas nasales, o que actúa de tilde sobre la sílaba tónica de la
boca que cree emitir genialidades a sus
contertulios, ha dado sobradas muestras de poder a lo largo de los siglos, como
para ocupar un lugar preponderante en la historia del aspecto personal. Y debe
ser cierta la leyenda del poder sobrenatural de un buen mostacho, pues, a lo
largo de la historia, casi todos los Reyes y un buen número de reinas, han
lucido con orgullo tal apéndice de vello facial, cosa que no ha mostrado hasta
la fecha ningún papa, porque los obispos de Roma ya gozan por definición de
tales poderes, por lo tanto un Papa con mostacho sería una redundancia, error
que es imposible que cometa el jefe espiritual del catolicismo, dada su
condición de infalible.
Por centrarnos en los casos más recientes de
poderes «mostachiles» comenzamos a principios del siglo XX con un bigotito
revuelto y juguetón a juego con una perilla de las mismas características que
fue capaz de hacer triunfar una revolución que derrocó a toda dinastía de las
más longevas de Europa. Hablamos del bigotito bolchevique que instauró el
comunismo y cuya momia se venera en el mausoleo del Kremlin.
Mostacho revolucionario bolchevique
Otro bigotito más pequeño y
recortado, si cabe, invadió Europa treinta años después y sólo sucumbió ante el
poder y empuje del gran mostacho rojo.
Mostacho Nazi
El gran mostacho rojo
Otro caso reseñable de
inteligencia «bigotil» descomunal es el del gran cerebro americano, filósofo de
vocación y actor de profesión, Groucho Marx, que, conocedor de los poderes que
le otorgaba el mostacho y, ante la incomodidad de tener que criarlo y
cultivarlo con delicados, farragosos y tediosos cuidados, directamente se lo pintaba. En más de una
ocasión reconoció que sus mejores ocurrencias le surgieron mientras se pintaba
su mostacho de pega.
Mostacho filosófico
Pero la prueba definitiva del
gran poder que otorga a su usufructuario lucir mostacho, sin duda, fue el
fino bigotillo tipo «tanga hilo dental» que en España enmarcaba una voz aflautada que sometió a los españoles
durante nada menos que cuarenta años. Conociendo la pinta de su propietario,
una especie de pitufo gruñón barrigudo y vestido de caqui con birrete, es
evidente que los poderes sobrenaturales de su bigotillo fueron la única razón
lógica para que se mantuviese tanto tiempo
dictando y mandando para morirse tan tranquilo
en su cama, como quien en su vida ha roto un plato y curiosamente, justo al
poco tiempo de habérselo afeitado.
Bigotillo tipo tanga "hilo dental"
Otro caso más reciente nos
asombra y nos deja boquiabiertos de perplejidad: que España lograse ganar un
mundial de fútbol desafía a todas las leyes de la lógica y de la física,
habidas y por haber, y, después de la gran especialización en fracasos,
escándalos y sobradas, conseguidos con el paso de los años, se nos antoja que
el éxito en Sudáfrica sólo tiene una razón lógica: el bigotón añejo, aristocrático
(de Marqués)y de rancio abolengo que
lucíael seleccionador desde la noche de
los tiempos. Tal bigotón sólo puede ser un acumulador en potencia de poderes
sobrenaturales.
Bigotón de talla mundial
Pero no solo en España y Europa
los mostachos confieren poderes a su augusto y egregio portador. En América hay
un presidente madurado para el cargo por su predecesor y mentor que, gracias a
su bigote, evidentemente,tiene la
facultad sobrehumana de hablar con ese mentor ya fallecido a través de los
pajarillos (no especifica si preñados o no)
Bigote paranormal maduro
Pero todo esto se queda en
tiernas aventuras infantiles si las comparamos con lo logrado por aquel tipo
cuyo bigote con su firmware de superioridad le capacitó primero para darse a la
Botella (con bigote) en matrimonio, y luego para arrogarse de original con el
chascarrillo de ¡Váyase Sr. González!. Con posterioridad y, siempre gracias a
su bigote y al de su mujer,llegó a
presidente, y con un par de narices, o mejor, con el mostacho que las subrayaba
en aquella época, tuvo a bien afirmar alto y claro, a voz en grito, como le
enseñó su mentor, el calzonazos de Palomares,que «España va bien», cuando el tiempo ha demostrado que sólo iba bien
para sus amigos corruptos, para los demás, IVA sin más y al 21% a «apoquinar».
Otros logros que consiguió el
poder supra-humano del bigote del señor de la botella y fueron los siguientes:
- llevar flequillo para menearlo,
aunque le sentaba como una patada en los mismísimos huevos
- hablar catalán en la intimidad
- nombrar a un chorizo como ministro de
economía y vicepresidente primero del Gobierno.
- Montar una boda al más puro estilo
siciliano, con la asistencia de todas las famiglias y capos de la corrupción.
No faltó nadie, como posteriormente se pudo verificar en los tribunales.
- Nombrar a dedo alcaldesa
de la capital a su mujer con su bigote y todo, y lanzarla al estrellato circense con su
inglés «jovial desenfadado y festivo».
- chapurrear inglés con acento de
villaberzas, cara de tontolaba y creerse simpático
- nombrar sucesor a un loro de repetición
- inflar una burbuja que le estallara a otros
en la cara
- sobrevivir sin un rasguño a un atentado de
ETA
- presumir de picha brava e indómita cuando
no es más que un servidor del Opus dei
- Sacar pecho después de expulsar a 4 moros
de un islote de mierda.
- y sobre todo, destacó por asistir a una
reunión de mafiosos mentirosos en una isla portuguesa para meter a España en
una guerra, con el agravante de que los demás mafiosos que asistieron a tal
contubernio, a estas alturas, están arrepentidos y han pedido perdón a sus
respectivos países. El señor de la botella no lo ha hecho ni lo hará, pues para
eso tenía bigote, que le permitía estar por encima del bien y del mal.
Pero con el tiempo y la confianza
cometió un error.... se rapó el bigote.... ahora sin él.... todos lo toman por
un charlatán de feria, incluso en su propia famiglia de corruptos de Génova
Como es bien conocido por todos, además de para nombrar ese «punto del Gozo» que tienen ellas en su «pozo» (ese mismo punto que los hombres buscamos en el Gintonic), la letra G y sus múltiplos (?), se utiliza para medir la velocidad con la que los gilipollas suben sus gilipolleces a la red.
Monte del Gozo
Desde que en 1983 apareciesen los primeros síntomas de gilipollez suprema en los primeros hombres G de la historia, aquellos que se retorcían entre polvos pica-pica, mucho ha evolucionado la tecnología y, en para-lelo con ella, la gilipollez humana, hasta alcanzar la cota 4G de nuestros días. Significa esto que en poco más de 30 años, la gilipollez humana se ha cuadruplicado. Desde luego mucho más preocupante y rápido que la evolución del cambio climático. Ya hemos analizado en otros artículos las consecuencias de este atontamiento generalizado y progresivo (ver artículos sobre apijotamiento mental aparejado a las nuevas tecnologías, apijotamiento del lenguaje y apijotamiento alimenticio), pero ahora vamos a tratar de analizar las causas y evolución de este trastorno gilipollas de la conducta
Hombres G (época 1G)
En aquellos lejanos y añorados ochenta, la tecnología 1G existente solo permitía «subir» eructos, pedorretas o llamadas telefónicas Gamberras y/o Guarras (y caras) a una cinta de radiocasette. Luego lo escuchabas en grupo para partirte el eje de risa. Así eran las redes sociales de esa tecnología 1G. Y la gilipollez o gamberrada máxima asociada a esa tecnología no iba más allá de pulsar todos los timbres del portal automático de un bloque de 100 viviendas a las tres de la madrugada. Lo difícil era luego «subirlo» a la red de los colegas no presentes en el acto y que te creyeran o creyesen.
Tardamos más de 10 años en alcanzar el 2G, que sucedió más o menos en 1996, luego de idiotizarnos en el ambiente colorido y tontolino de Windows 95 y sus archifamosas pantallas azules... Nos convertimos en los ases del reseteo.
Pantalla clásica de Windows 95 (época 2G)
Cuando nos conectaron a Internet vía «cutremodem» de velocidades absurdas (y caras en España) de 64 Kbps, muchos vieron el «cielo abierto» de par en par para contarnos sus chuminadas y gilipolleces escritas en webs «cutresamazo» con tochos de textos a colores. Alguno, más «inspirado» y con el bolsillo más amplio, se atrevía a incluir fotos de 256 colores o directamente en blanco y negro obtenidas de los primeros (y caros) scanners en las que más que ver se adivinaba. Debido a las bajas velocidades del 2G, esta fue la época de oro del CD-Rom... Los de contenido guarro se vendían como rosquillas... El sueño de muchos gilis: ¡La cantidad astronómica de 700 Mb llenos de señoras de buen ver y mejor imaginar! ¡Que tiempos aquellos!... en los que mirando páginas guarras no te saltaban cien mil pop-ups que te impedían ver aquellas maravillas de la naturaleza que hasta ese momento solo estaban al alcance de bolsillos privilegiados que pudiesen pagar el elevado precio de las revistas guarras. Tiempos de thumnails y de esperas nerviosas a que cargase la foto y no te dejase sin verle el chichi a la guarra de turno.... Tiempos de diskettes llenos, de virus y dialers a números 906 a porrillo, pero con todo ese repertorio solo lográbamos alcanzar el 2G de la gilipollez.
Primeras webs (época 2G)
Al final de la época 2G llegaron las tarifas planas y caras, aunque solo en horarios intempestivos más adecuados para visionar guarrerías que para hacer un trámite electrónico. También nos llegó el lote de heces podridas que Microsoft bautizó como Windows Millenium, la última mierda que cagó Bill Gates. En ese momento, las paridas ya se subían en fotos de 16 millones de colores. Los más pudientes ya subían vídeos, aunque desde cámaras. Fue el momento en el que nació Youtube y con él, el «homo gilipollensis». Es la época del 3G
Escatología pura: Windows Me (época 2G)
El 4G aparece con el boom de Youtube y las redes sociales. De poco vale que subas una gilipollez si no puedes lucirte ante nadie. De ahí la importancia del facebook y el twitter (principalmente). Cualquier mentecado puede subir una gilipollez en vídeo y mostrarlo a sus amigos con un simple enlace en su red social. Unos segundos de gloria antes sus amigos para alimentar su ego, aunque sea una cafrada que ponga en peligro su propia vida. Da igual, lo importante es el minuto de gloria. Es en esta época cuando surgen gilipolleces como el balconing, agresiones gratuitas, caídas absurdas, gran hermano, sálvame de lux, o la conducción temeraria en sus distintas variedades (excesos exponenciales de veleocidad, conduccción suicida en sentido contrario, conducción bajo los efectos de las drogas, etc). Como consecuencia de todo este «afán de protagonismo» el gilipollas en potencia necesita un accesorio que le permita grabar y subir «in situ» y rápidamente la cafrada para obtener cuanto antes su «terroncillo de azúcar», su liberación de endorfinas, en forma de minuto de gloria. Y para ello, nada mejor que dotar a cada «homo gilipollensis» de una pareja, que será la encargada de realizar estos trabajos y, al mismo tiempo, conseguir que en cada pareja en la que va un gilipollas, haya uno, por lo menos, que lleve la inteligencia de serie: el teléfono inteligente, que se convierte en el icono de esta época 4G. Y cuanto más caro sea y más prestaciones tenga, más gilipollas será su pareja.
Me pregunto en que consistirá la época 5G. Supongo que pronto lo sabremos. Quizás tengamos suerte y el planeta nos extinga antes del reino de tamaña gilipollez
Un apellido de la Virgen. O del copón. O quizás el mismo apellido de Dios. No sé de quien, pero tiene que ser de alguien sobrenatural o similar para poder ostentar tanto poder en esa familia durante tanto tiempo. Me refiero a RIVERA, el apellido de la familia más poderosa que existe. Conozcamos a los miembros de esta familia, para conocer los motivos de su poder.
Empecemos por los primos. El mayor primo de RIVERA, Miguel, desempeñó el cargo de dictador en España, cargo, que como todos sabemos por otros que lo ocuparon, solo está reservado a los señalados por la gracia de Dios. Es decir, este primo de RIVERA, Miguel, como buen dictador español tuvo que ser señalado nada menos que por el altísimo. ¡Casi nada al aparato!.
El dictador primo de RIVERA
Otro primo de RIVERA, que curiosamente también se llamaba Miguel, que debe ser que también están emparentados con los arcángeles, fue ministro de Franco, Como todos recordamos, Franco «el católico» gozaba de una «línea directa» con las «altas esferas», gracias a la cual podía nombrar obispos y arzobispos e inventar lugares de peregrinación como el Valle de los Caídos. Evidentemente por esa «línea directa» le recomendaron nombrar a otro primo del tal RIVERA. Lo mismo ocurre con un tercer primo de RIVERA, también llamado Miguel (ya parece recochineo) que fue marqués de Estella hasta 1985 y también fue nombrado por Franco como alcalde «dedocrático» de Jerez de La Frontera, . «Alguien o algo» también se lo sugirió.
Pero la gran «vedette» o «celebrity» de la familia RIVERA, fue otro primo, concretamente José Antonio. ¡Cuidadín!, que este, le puso un yugo y unas flechas al caudillo ¡con dos cojones!, y se convirtió en nada más y nada menos que jefe ideológico de Franco. ¡Casi nada!. Si Franco era caudillo por la gracia de dios, ¿a quien cojones le debe la gracia este jefe del caudillo?. Y no es que fuese difícil estar por encima de Franco, que era más bien enano, lo difícil en España era ser tan franco como él y para ser su jefe, imagínate la franqueza que había que tener. Para colocar a un primo de RIVERA ostentando el cargo de jefe de Franco, a cojones, esta familia tiene que estar a la altura de, por lo menos, la mismísima virgen María, pues para estar por encima de Franco, a pesar de su baja estatura, solo era posible si estabas inmediatamente por debajo de la mismísima santísima trinidad, a la altura de la madre del divino Salvador, o incluso por encima de ella, que en la época ser mujer devaluaba bastante.
El jefe de Franco
Luego está KIKO RIVERA, que más que primo es primate, y no hace falta más que ver sus fotografías para darnos cuenta de que se trata del «eslabón perdido» tantas veces buscado y no encontrado de la evolución humana. Hay también quien se atreve a afirmar que se trata del niño perdido hallado en el templo discutiendo con los «doctores de la ley», un viernes por la noche en un plató de telecinco, o un domingo de madrugada en una discoteca de moda. El tipo, como buen RIVERA, tiene algo especial o espacial, no lo sé a ciencia cierta. Por un lado, el individuo parece vivir en el paraíso terrenal, en plena época del jardín del Edén, pues no necesita trabajar para vivir y así lo demuestra su cuerpo glorioso. Por otro lado, parece espacial porque siguiendo la teoría de Einstein de que solo son infinitos el universo y la estupidez humana, este miembro de la familia RIVERA sería el ideal para enviar a través del infinito universo como emisario de la humanidad ante otras civilizaciones, pues aparte de su pertenencia a la todopoderosa y sobrenatural familia RIVERA su infinito contenido en estupidez le convierte en el ideal para representarnos como raza.
El primate de RIVERA
Y para terminar, hablaremos de los «todopoderosos» hijos de esta familia. Los hijos de RIVERA alcanzan el «summun» de la gloria, pues no en vano guardan un secreto ancestral con el que elaboran desde hace más de cien años un brebaje capricho de dioses, una cerveza cósmica. galáctica, de calidad estelar, concretamente de la estrella de Galicia, que si ya Galicia es un paraíso, imagina como debe ser una estrella con ese nombre. Estos si que afirman abiertamente su origen sobrenatural pues no se arredran ni esconden cuando literalmente afirman: «TENEMOS ALGO ESPECIAL DESDE 1906»
Los hijos de RIVERA afirman tener «algo especial» desde 1906
Aunque muchos iluminados piensen que la homosexualidad es una «desviación» o «vicio» moderno derivado del «consumo masificado de ciertos alimentos que amariconan a la sociedad» y todos henchidos de razón señalan como culpables a «las nocillas estas de hoy en día», la mayonesa light o el agua mineral de sabores, lo cierto es que en la Edad Media, a pesar de no haberse inventado los vehículos a motor, había abundante, notoria y florida pluma. Menciono lo de los vehículos a motor, porque, aunque no lo parezca, tiene una trascendencia decisiva en la homosexualidad: el «cambio de acera», los retrovisores o la «pérdida de aceite» solo es posible si existen estos vehículos. Lo de la «pérdida de aceite» es evidente y lo del «cambio de acera» viene dado por la existencia de aceras, que solo surgen a partir de la existencia de calzadas para los vehículos a motor y para ordenar el tráfico de personas a pie en medio del tráfico rodado. Y que decir del retrovisor, tan necesario para evitar que te den por detrás.
Para hablar de esta tendencia sexual en la edad media, hemos de partir de un axioma ineludible, y es que en la Edad Media, lamentablemente, era muy raro que una mujer supiese leer y mucho más raro, si cabe, escribir. Casi todas las féminas, incluidas las nobles, eran, lamentablemente, analfabetas. Quizás por ese miedo «tan machote» a que ellas los superasen en erudición.
Pues bien, partiendo de esta necesaria primera premisa, podemos hallar numerosos vestigios de la existencia de la homosexualidad en el día a día del medievo. Eso sí, casi siempre camuflado bajo el anonimato o elegías a las hazañas de uno o varios hombres.
A título de ejemplo mencionaremos un «ramillete» (o ramalazo) de obras de esa «ambigua» temática:
EL CANTAR DEL «MÍO» CID. Si damos por supuesto el analfabetismo femenino, ¿quien escribió este cantar?... Pues está claro, una pluma. El posesivo MÍO que se antepone al sustantivo CID, lo dice todo. No es necesario indagar más. Se trata de uno de los primeros ejemplos de «sensibilidad» mayor de lo normal.
CANTIGAS DE «AMIGO»: Si señor, todo un género literario dedicado al amor homosexual disfrazado bajo el amor de mujer. Evidentemente de mujer analfabeta, según hemos expuesto. Pero la clave está en la palabra «amigo» que es el «eufemismo» que los gays de hoy en día utilizan para designar a su pareja. Muchas de estas «cantigas» eran anónimas, escudadas en la coletilla «canción popular» pero hubo un rey, (¡que bueno es ser rey!) que tuvo lo que hay que tener para «salir del armario» e incluso fundó la primera asociación homosexual de la historia de España: la escuela de «traductores» de Toledo, reconocida historicamente por su
ingente producción de cantigas de amigo. Hablamos, claro está, de Alfonso X el Sabio. Quizás lo de sabio sea por saber salir del armario...
EL BUSCÓN. Una de las pocas obras «sarasas» con autor conocido: FRANCISCO DE QUEVEDO Y VILLEGAS, de quien también se sospecha su homosexualidad. El título de esta obra, quizás lo delata.
EL ROMANCE DE LOS INFANTES DE LARA, coplilla anónima, que con este título, no solo manifiesta homosexualidad sino incluso pederastia. Su comienzo es aterrador: A cazar va don Rodrigo, y aún don Rodrigo de Lara.... Ese «a cazar...» unido a , «los infantes de lara....» cuando menos resulta muy sospechoso.. y... asqueroso.
Pero la obra que queremos hoy analizar en profundidad es la anónima LEYENDA DEL ROBLE, una coplilla chapera disfrazada bajo una elegía de hazañas bélicas y lances amorosos, perfectamente descritos, sin pelos en la lengua (aunque no se mencionan en el pubis) que conforma la típica poesía lírica chapera medieval. Dice así.
1 En un antiguo condado
2 de estirpe prosaica y noble
3 vive un pueblo acojonado
4 por la Leyenda del Roble.
5 Afincado entre jarales
6 de altas torres derruidas
7 ve cenecer los días
8 entre los vastos nogales
9 de hojas secas y sobrías.
10 Y como nido de cuervos
11 entre peñascos acervos
12 de caídos torreones,
13 se alza un castillo protervo
14 de mil pares de cojones.
15 Era el amo del castillo,
16 por vida y gracia disoluta
17 un gachó de horca y cuchillo,
18 mala leche, bruto y pillo,
19 un verdadero hijo de puta
20 Se llamaba Vergabundo
21 de Apalanca a Punta Pala
22 y era el cabrón tan fecundo
23 que, cuando se encandilaba,
24 daba por el culo a todo el mundo.
25 Cortejaba una doncella,
26 de carnes duras y prietas,
27 una gachí cojonuda
28 de exuberantes tetas.
29 Esta moza era sin faja
30 asombro de medio mundo
31 y en su honor Don Vergabundo
32 se hizo más de una paja.
33 Caminando con sus huestes
34 por los caminos de Olmedo,
35 vió cerca de una fuente
36 como la niña inocente
37 se estaba metiendo el dedo.
38 Al verla Don Vergabundo,
39 quedose un instante fijo,
40 más de pronto, en un segundo,
41 y enarbolando su pijo
42 arrastrola hasta un roble
43 y abriéndole los muslazos,
44 le sacudió cinco polvazos.
45 La doncella, aunque cachonda,
46 resistiose cual un mulo,
47 ¿Otra ronda? - gritó el Conde -
48 y asta la dió por el culo.
49 La muchacha cayó muerta.
50 No se sabe a ciencia cierta
51 qué fue lo que la mató,
52 si la embriaguez de la dicha
53 o los tres quince de picha
54 que el conde la regaló.
55 Y aquí termina la historia de
56 Vergabundo, el conde noble
57 que jamás enemigos tuvo
58 pues usó siempre la picha por lanza
59 y los huevos por escudo
Procedamos a su análisis:
En el verso 14 encotramos el primer «síntoma» de la tendencia homosexual del poema: se hace elogio del castillo por ser «de mil pares de cojones», es decir, se admira el castillo por su parecido con los órganos viriles.
En los versos 23 y 24 «que, cuando se encandilaba, daba por culo a todo el mundo» se muestran sin rubor, las preferencias sexuales del protagonista de la romanza épica.
En el verso 27, «una gachí cojonuda» se vuelven a reiterar los gustos sexuales del protagonista. Con el término «gachí» se designa a una mujer, pero al rematar el verso con «cojonuda» solo podemos colegir que se trata de un travesti, no operado de sus partes masculinas. Eso sí, dice en el verso 28 «de exuberantes tetas» lo cual nos indica que si ha sido operado de los pechos. En los versos 31 y 32, se reitera la condición de este travesti, pues habla de que «y en su honor don Vergabundo, se hizo más de una paja», evidentemente, al ser imposible la penetración vaginal.
En el verso 43 y 44 nos habla claramente de que al protagonista también le va «la chicha», igual que el «pescado»: «y abriendole los muslazos, le sacudió cinco polvazos» (aunque en otras versiones, como veremos, son solo tres). Quizás esto se halla metido en medio del poema para disimular la condición sexual del protagonista, porque realmente, con lo que culmina la historia es con los versos 47 y 48. cuando el protagonista pregunta «¿Otra ronda? - gritó el Conde - y asta la dio por el culo». En este caso asta no es la preposición, asta es sustantivo que significa cuerno, palo de la bandera, pincho..., vamos la «lanza viril» del conde. Asta, aquí, nunca puede ser preposición porque es proposición (el protagonista propone, pregunta: ¿Otra ronda?)
La versión que ha llegado a nuestros días (SINGLE), que ha sido mutilada, más breve, acorde a los tiempos que vivimos, que incluso en los años 80 fue popularizada como canción de excursionistas. Aquí podeis escuchar el audio.
1 Entre peñas escondido
2 de rica prosacia y noble
3 se halla un pueblo acojonado
4 por la leyenda del roble.
5 Habia un castillo feudal
6 de múltiples torreones
7 Era un castillo feudal
8 de mil pares de cojones.
9 Lo habita don Venebundo
10 Hombre sagaz y algo rudo
11 que cuando se encabronaba
12 daba por culo a "tol mundo"
13 Cortejaba a una doncella
14 de carnes duras y prietas
15 una gachí cojonuda
16 y de "suberantes" tetas
17 Salió el conde a guerrear
18 por las montañas de Arnedo
19 y se encontró a la doncella
20 que se metía el dedo
21 Se la llevaron al roble
22 le sujetaron los brazos
23 y don Venebundo el noble
24 le sacudió tres polvazos
25 La doncella, muy cachonda,
26 se resistió como pudo
27 El conde gritó: "¡Otra ronda!"
28 y se la endiñó por el culo
29 Nadie sabe a ciencia cierta
30 de qué cojones murió
31 si del gusto de la dicha
32 o de los metros de picha
33 que el conde le endiñó
En esta última versión (verso 18), se localizan las hazañas sexuales del noble en cuestión, en la comarca de las montañas de Arnedo, La Rioja. En el verso 5 al 8 volvemos a encontrar la admiración al castillo feudal por ser de «mil pares de cojones». Otra vez ensalzando los atributos masculinos.Se vuelve a reiterar la «gachí cojonuda» (verso 15) y en los versos 11, 12, 27 y 28 se vuelven a mencionar las prácticas sexuales favoritas del personaje.
Pero existen otras versiones, cada cual más explicita, si cabe: Versión VIDEOCLIP
Para finalizar aquí os dejo la letra de la versión MAXI-SINGLE DANCE: En un antiguo condado de estirpe y prosapia noble entre peñas olvidado hubo un pueblo cautivado por la leyenda del roble Afincado entre jarales y otorres mochas, umbrías fenecíanse los días cabe los vastos nogales de hojas secas y sombrías Y como nido de cuervos entre peñascos acervos y caídos torreones, se alzaba un castillo protervo de tres pares de cojones. Era el señor del castillo de vida asaz disoluta, un gachó de horca y cuchillo, mala leche, bruto y pillo, un verdadero hijoputa. Se llamaba Beremundo de Atalante y Puntalaba, y era el cabrón tan fecundo que se encandilaba… y daba por el culo a todo el mundo. En el lance o la venganza jamás enemigo tuvo. Con vigor y con pujanza usó la picha por lanza y los cojones de escudo. Siempre andaba dando vueltas tras una moza fornida de carnes duras y prietas con dos formidables tetas: ¡Una gachí cojonuda! Era su cuerpo sin faja asombro de todo el mundo. El Conde, pensando en su raja, se hacía en su honor… ¡una paja! ¡Vaya cerdo el Beremundo!. Un día que con sus gentes iba a los montes de Arnedo, se encontró junto a la fuente a la muchacha inocente que se hurgaba con el dedo. La llevaron junto a un roble, le sujetaron los brazos, y abriéndole los muslazos Atalante ¡el conde innoble! le sacudió tres polvazos ¡Aquello fue la remonda!: La doncella, aunque cachonda, se resistió como un mulo. El Conde dijo: ¡Otra ronda! y le atizó por el culo. Gerineldo, el bello paje viendo al Conde en aquel cuadro lloraba por el ultraje: Pues, aunque de humilde linaje, era un niño al fin y al cabo. Por ser dulce, guapo y fino, le llamaban Pompolino. Claro está que lo comprendo, ¡era un maricón tremendo!, ¡al pan … pan! y ¡al vino…vino! Como tenía esa vena, advirtió que algo faltaba para completar la escena; y lo que quedaba era dar por el culo a Puntalaba. Al notar que un bulto extraño le atravesaba la ropa, el Conde exclamó: ¡No me engaño! ¡Me están dando por la popa! ¡Mas juro por el dios Baco! dijo ya sin disimulo: ¡A mí me darán por culo, pero yo no me la saco! Y ya cachondo y sin tregua el Conde, que la agarraba, le metió el cipote entero, mientras el paje le echaba gasolina en el trasero. Dejáronla como una criba los hidalgos y Atalante, por debajo y por arriba, por detrás y por delante. La doncella quedó muerta… No se sabe a ciencia cierta qué fue lo que la mató: Si el colmo de la dicha o los tres metros de picha que Atalante le metió. Hoy el tiempo ya ha pasado; del castillo derrumbado apenas queda el escudo, y las gentes se olvidaron de aquel lance peliagudo. Y nació una triste leyenda por culpa de la jodienda entre el Conde y la fermosa: ¡Escuchad con atención!… ¡Que tiene huevos la cosa!. Y es que una doncella astuta cierta noche declaró que en el fondo de una gruta Beremundo apareció… ¡Si sería hijo de puta!. Le buscaron los villanos con faroles en las manos… y unidos en más de ciento (con una chapa detrás), fueron a verle al momento. De pronto vieron al Conde desnudo junto a la gruta que se abría cerca el Roble. Era un gran hijo de puta pero al fin y al cabo… noble. La polla a rastras traía el fantasmal Beremundo, tan larga como aquél día; lo que prueba que seguía cachondo en el otro mundo. Con un cabrón semejante ni la Parca acabar pudo… y no menguó ni en un instante la minina de Atalante. ¡Era un tío pelotudo!. Gerineldo, con su historia, figuraba ya sin vida en el cortejo de gloria, con una vela encendida y el culo por palmatoria. Detrás marchaba un doncel ostentando con orgullo un farol en el capullo y en cada huevo un quinqué. Orientóse entre las sombras por el olor a chumino que salía de las frondas y encontró junto al camino doce mancebas cachondas. Cachondas sí ¡no me engaño! Cachondas sí, por el nabo que arrastraba Beremundo. Porque aunque del otro mundo era un nabo al fin y al cabo. Sin dejarlas respirar el Conde comenzó a hablar: ¡¡Doncellas!!, es mi desdicha tener siempre que vagar… ¡hasta que me muerdan la picha! Aunque os importe un cojón esto que os hago saber, como es mi salvación me la tenéis que morder ¡por la gloria de Cotón! Lo dijo con gesto fiero: su diestra en la espada apoya, mientras su fiel escudero le perfuma, con esmero la cabeza de la polla. La manceba más pimpante se acercó con desparpajo: ¡Acabemos pronto el lance!; y le arrancó del carajo los tres metros a Atalante. Al ver su polla colgante el Conde demostró asombro, mas luego con buen talante se la cargó sobre el hombro y se marchó tan campante. Y jura aquél que lo vio, que del Roble, entre las vetas, el Conde se las piró. Es seguro que marchó al Infierno…a hacer puñetas. Y si os gustó la mi historia, ¡aplaudid sin disimulo! si lo hacéis… ésa es mi gloria, y si no…¡que os den por culo!.